SENTIDO DE PERTENENCIA Por: César A. Alcalá Brazón 13/10/2011
El sentido de pertenencia es un rasgo propio, de la naturaleza humana, es probable que exista un gen que rija esta actitud en el útero materno, la pertenencia a la madre nos da seguridad y apenas comenzamos a hablar lo manifestamos anteponiendo a los sustantivos, los adjetivos posesivos, con los cuales no solo afianzamos nuestra pertenencia, sino que reconocemos la pertenencia de otros con las frases; mi mama, mi casa, mi carro, mi profesión, mi trabajo, es lo mío, o lo tuyo como tu lápiz, tu hijo, etc. Es una capacidad innata, un potencial que será reforzado u obstaculizado por el entorno.
El sentido de pertenencia es una actitud de amor, de filiación, de compatibilidad, de apego a alguien, a algo, al lugar del trabajo o de estudio, a un grupo, a un hábitat. Algunos señalan que el sentido de pertenencia descansa sobre la base de un sustrato económico y social capaz de satisfacer las necesidades materiales y espirituales de la persona. En el ámbito laboral, el sentido de pertenencia es una moneda de dos caras, donde por un lado el patrono juega un papel fundamental en el cultivo y reforzamiento de ese sentimiento, y por otro lado el individuo, manejando adecuadamente sus motivaciones internas o externas decide defender con sus actos la integridad de la estructura de la cual se siente parte.
El sentido de pertenencia es el amor hacia un colegio, un país o el lugar donde se vive o estudia; el amor es demostrado cuidando el lugar, haciéndolo mejor para vivir. Es el grado avanzado de filiación o ligazón de un individuo o grupo de individuos con una institución filosófica, filantrópica o también con la familia, con una empresa, país, grupo común de individuos, etc. El sentido de pertenencia viene dado por la responsabilidad, el compromiso y la confianza que los miembros de una institución sienten de forma reciproca. Está estrechamente unido al arraigo o desarraigo. Es fijarse en un lugar, crear raíces, vincularse de tal manera que la acción de alejarse entraña una actitud o consecuencia, no solo física o material sino también emocional.
La carencia y la desmotivación erosionan en forma progresiva el sentido de pertenencia, el individuo sucumbe a la desesperanza y a la caída de la autoestima. Por tal razón debemos luchar para no caer, y aunque la desmotivación externa sea institucional, la motivación interna debe ser capaz de vencer la barrera que nos permita satisfacer la necesidad espiritual de identidad, de pertenencia y del deber cumplido. No hay mayor fuerza que la creencia en si mismo, debemos estar motivados al logro profesional e internalizar la idea de que toda nuestra vida profesional va a estar orientada al servicio de otros. No debe confundirse sentido de pertenencia con responsabilidad y compromiso. Ya que una persona puede ser totalmente responsable en su trabajo, comprometerse con lo que hace, pero ser totalmente infeliz porque lo que hace no responde a su vocación ni a sus sueños.
